viernes, 12 de agosto de 2011

El remedio homeopático de la semana (XIV): pis


Hace algún tiempo hablábamos por aquí del remedio homeopático a base de excrementum caninum, que sí, es exactamente lo que piensan. Un remedio que podría complementarse (excepto si uno es homeópata "unicista", claro) con aquel que preparó en su día el gran Crispian Jago:


Pero bueno, pensarán ustedes (salvo que tengan experiencia con la homeopatia y sepan a qué extremos puede llegar), eso no es más que una de las gracietas de Crispian, muy divertida y tal, pero no deja de ser una simple parodia, ¿verdad?

Pues en el improbable caso de que piensen semejante cosa, se equivocan por completo, por supuesto.

En el foro de una de las webs homeopáticas más prestigiosas (perdón por el oxímoron), abc homeopathy, encontramos esto:


Se trata, en efecto, de las instrucciones para la preparación y uso de la orina como remedio homeopático. Algo que, según el autor, puede hacerse de dos maneras: con el tradicional procedimiento de diluir y agitar (aunque sin llegar al rigor que empleó Crispian Jago) o, simplemente, mezclando un poco de orina con agua o zumo.

El autor de las instrucciones, haciendo gala de una empanada mental bastante típica de este mundillo, indica que se trata de una forma de emplear la orinoterapia mediante la homeopatía. El hecho de que ambos disparates se basen en ideas (por llamarlas de alguna manera) totalmente distintas y contradictorias entre sí no parece importarle mucho, pero de nuevo se trata de algo habitual. Vean, por ejemplo, el caso de este mejunje:


Se trata de un (supuesto) sedante homeopático en el que se juntan alegremente el café (que, como saben, quita el sueño, de modo que con arreglo al principio de los "similia" resulta un somnífero para los homeópatas) con la valeriana (que sí que da sueño, pero que por la misma regla de tres debería provocar en los homeópatas un insomnio galopante). Aunque, bueno, diluyendo las tinturas madre a 6C la presencia de café y valeriana en las píldoras resultantes resulta prácticamente indetectable.

De modo que ahí tenemos al autor del consejo de abc homeopathy explicando que va muy bien para las náuseas o "cuando sientas que tu salud está en peligro", indicación tan vacía de contenido que casi podríamos considerarla en sí misma como homeopática. Claro que, si tenemos en cuenta los dos sobrecogedores testimonios que hay en la página, y que dicen en un caso que tras administrárselo a un paciente

El insomnio le desapareció en pocos días.

Y en el otro que tras ponerlo en práctica unas semanas atrás

Me sentí tan cansado que tuve que dejarlo.

Pues, en fin, ¿qué quieren que les diga? Quizá lo mejor sea no mojarse mucho a la hora de hacer la prescripción. Bueno, y al preparar el potingue, claro.

Para lo cual pueden ustedes olvidarse del método artesanal y comprar el remedio ya hecho en, cómo no, la infalible web de Helios. Que además les ofrece no una orina cualquiera, propia de un Txumari Alfaro de pacotilla, sino pis con pedigrí y denominación de origen. Vean, vean:




O sea, pis de caballo, y nada menos que


que son meados de ocelote. Chulo, ¿eh?

Así que ya saben: si ustedes son de los que piensan que las ideas homeopáticas son como para mearse de risa, recuerden que incluso eso les puede servir para preparar un remedio. Y, teniendo en cuenta que el proceso homeopático de preparación se asegura de que de la orina no quede ni el recuerdo, hasta podemos decir que, a efectos prácticos, la homepatía es para mear y, tras la correspondiente "dinaminación", no echar gota.

miércoles, 18 de mayo de 2011

El remedio homeopático de la semana (XIII): Adivine qué remedio es falso


Esta vez no los traemos nosotros, sino el blog Skeptic North, y no es uno solo, sino al menos veinticuatro los remedios homeopáticos auténticos (con perdón). Y es que por segunda vez (esta fue la primera) Skeptic North convoca su concurso "adivine el remedio falso", para el cual propone a sus lectores nada menos que acertar cuál de los veinticinco potingues absurdos listados no es un remedio homeopático de verdad. Para su comodidad, la lista traducida es esta:

  •  Aire contaminado de cabina de avión 30C
  •  Malas hierbas 30C
  •  Boa Constrictor 6X
  •  Muro de Berlín 200C
  •  Bayeta marca "Brillo" 6C
  •  Plumas de canario 12C
  •  Cera Crayola (color Siena Tostado) 30C
  •  Mayonesa 6C
  •  Humo de cigarro 9C
  •  Colon ascendente 30C
  •  Caspa humana 30C
  •  Luz de bombilla de bajo consumo 6C
  •  Frutos secos variados 30C
  •  Toner de fotocopiadora 30C
  •  Color rojo 1M
  •  Barco naugragado 30C
  •  Sueño 1M
  •  Lengüetas de clarinete y saxofón 30C
  •  Jabón 30C
  •  Salchichas 3C
  •  Stonehenge 200C
  •  Grasa de bacón 30C
  •  Polvo de aspiradora 9C
  •  Mucosa nasal 30C
  •  Agua 30C
Venga, ¿se atreven a intentarlo? La solución, dentro de unos días en Skeptic North.

martes, 3 de mayo de 2011

El remedio homeopático de la semana (XII): Osama bin Laden

Era inevitable que, entre los muchos chistes que circulan sobre la muerte de Osama bin Laden, surgiera alguno relacionando su "entierro" en el mar con la homeopatía. Esta es la última versión que he leído:


Tiene su lógica. Si, supuestamente, la homeopatía cura lo similar disolviendo lo similar hasta extremos inverosímiles, la disolución del cadáver de bin Laden en el agua del océano deberá convertirla en un poderoso remedio contra el terrorismo y la intolerancia religiosa, ¿no?

Pues quizá no. Vamos a hacer unos cuantos números (facilitos, no se asusten).

Según EE.UU., el cadáver fue arrojado al Océano Índico. Océano que, según Wikipedia, contiene nada menos que 73.556.000 Km3 de agua. Como en la homeopatía, a pesar de todo ese rollo que cuentan a veces sobre estructuras nanomoleculares o efectos cuánticos, lo de la precisión es opcional, podemos redondearlo a 75.000.000 Km3, que son algo así como 75.000.000.000.000.000.000 (o 75x1018) litros. Que pesan otros tantos kilos.

No sé cuánto pesaba bin Laden, pero teniendo en cuenta que era bajito y escuchimizado, parece razonable pensar que no llegaría a los 75 kilos. De modo que, si hacemos la correspondiente división, tenemos que un bin Laden disuelto en el Océano Índico daría una "potencia" (en el sentido homeopático del término) de 18D o 9CH, como prefieran.

¿Sería suficiente? Probablemente no. Citando de aquí,

como regla general, las enfermedades crónicas (es decir, aquellas que hemos tenido durante mucho tiempo) deben ser tratados con un elevado número, es decir 30C – 200C y las agudas (es decir, aquellas que son relativamente nuevas), con números bajos, es decir, 6C.

De modo que el bin Laden 9CH serviría como mucho para, ejem, "curar" a los terroristas ocasionales, pero no a los crónicos. Para estos hace falta mucha más potencia.

Claro que el Océano Índico no está aislado del resto de los mares del mundo, y las corrientes oceánicas se encargarían de repartir la mezcla por todo el planeta, ¿verdad? Vamos a ver a dónde nos llevaría eso.

También según la Wikipedia, el volumen total de las aguas oceánicas de la Tierra asciende a 361.000.000 Km3, es decir, aproximadamente cinco veces el volumen del Océano Índico. Vamos, que ni siquiera es un orden de magnitud mayor, de modo que nos quedaríamos más o menos como estábamos. Incluso en el supuesto de que bin Laden pesase 37 Kg (o que los norteamericanos hubiesen arrojado al mar solo medio bin Laden) pasaríamos de 18 a 19D, una dilución a todas luces insuficiente.

Así que, poniéndonos serios, ¿qué necesitaríamos para conseguir una dilución de bin Laden a la "potencia" de 30C o más?

Según algunas estimaciones, la masa total del Universo ronda los 3,14x1054 Kg. De modo que para tener una dilución de bin Laden realmente eficaz contra el terrorismo (eficaz desde el punto de vista homeopático, ya me entienden) no tendríamos más que agarrar algo más de la mitad del Universo, transformar toda su masa en agua, y disolver en ella el cadáver. Unas cuantas sucusiones y asunto arreglado.

Así que ya ven: desde un punto de vista racional es bastante discutible que la muerte de bin Laden vaya a solucionar el problema del terrorismo islámico. Pero desde el punto de vista homeopático, nada de nada. Mala suerte.

miércoles, 23 de febrero de 2011

El remedio homeopático de la semana (XI): nada

¿Recuerdan el lema de nuestro último "suicidio homeopático"?



Como es lógico, hay quien no está de acuerdo y cree que la homeopatía sí que cura. Y también hay quien lo cree de la imposición de manos, las oraciones a San Blas, las danzas rituales o el hecho de levantarse por un lado concreto de la cama. Como dijo aquel torero, "hay gente pa tó".

Pero también hay homeópatas que nos distinguen la otra parte del lema, el "ni nada". Bien sea porque dicen que eso del número de Avogadro es una opinión discutible, bien porque saquen a colación la memoria del agua, las microestructuras, los efectos cuánticos o cualquier otra chorrada disfrazada con lenguaje aparentemente científico que se les ocurra, insisten en que la homeopatía no es nada.

Pues como diría un entrañable personaje: "¡zas, en toda la boca!". A ver quién me niega que esto es... pues precisamente eso, nada:


El Vacuum (ojo, Vacuum a secas, no lo confundan con el Vacuum Cleaner Dust, que también es muy gracioso pero no es lo mismo) es un remedio homeopático real (dentro de lo reales que pueden ser los remedios homeopáticos, o sea, no mucho) que ha sido concienzudamente estudiado por Nuala Eising, que incluso le dedicó un libro:


En el cual nos dice... bueno, qué narices: lo que nos dice de importancia es precisamente eso, nada. Así que olvídense de él, porque donde realmente lo explican bien es en Luke Surl Comics:


A lo cual, la verdad, no tengo nada que añadir.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

10:23 Suicidio homeopático internacional en 2011



Suicidas homeopáticos anuncian reto global

Defensores de los derechos de los consumidores de todo el mundo están siendo convocados a participar en una ‘sobredosis’ global de pastillas homeopáticas para concienciar a la opinión pública de la manifiesta ineficacia de estos “remedios”. 

El ‘Reto 10:23’ (10:23 Challenge), cuya culminación mundial está prevista para febrero de 2011, es la continuación de la protesta llevada a cabo por la Campaña 10:23 en el Reino Unido, que supuso que cerca de 400 manifestantes salieran a la calle para hacer patente su preocupación por la venta de estas pastillas en grandes farmacias como ‘Boots’ y el apoyo a estos ‘tratamientos’ por parte del sistema sanitario público británico.

Michael Marshall, de la Campaña 10:23, ha explicado los planes para 2011: “Este ha sido un gran año en Reino Unido para la sensibilización pública sobre la homeopatía, con médicosfarmacéuticospolíticos y, sobre todo, ciudadanos de cualquier procedencia levantando su voz contra este ‘tratamiento’ totalmente desacreditado”.

“Sin embargo, la preocupación por la homeopatía se extiende más allá del Reino Unido. Por todo el mundo hay ciudadanos que reciben el mensaje de que la homeopatía es un remedio eficaz, a menudo con trágicas consecuencias. Es un problema global que requiere acciones globales”.

“Esta es la razón por la que anunciamos el ‘Reto 10:23’ para 2011. Queremos mostrar la unidad global ante este problema con participantes de más de 10 países y más de 23 ciudades. Nuestro objetivo es conseguir que más de 1023 personas se reúnan durante el fin de semana del 5 y 6 de febrero para demostrar que La homeopatía, ni cura ni nada.”

“Por supuesto, la seguridad es nuestra principal preocupación. No todos los remedios homeopáticos se preparan tan honesta y limpiamente como sus productores dicen, y algunos pueden incluir ingredientes reales que pueden ser potencialmente peligrosos. Siendo conscientes de esta situación, animamos a cualquier ciudadano que quiera participar a preparar sus propios remedios homeopáticos, o a ponerse en contacto con los organizadores para recibir más información (1023es@gmail.com o contact@1023.org.uk)”.

Aunque la participación internacional aún está pendiente de ser anunciada, el reto culminará con una concentración en Manchester el 6 de febrero, durante la conferencia QED, con más de 300 personas participando en la manifestación local contra la homeopatía más multitudinaria que se haya hecho hasta ahora.

La Campaña 10:23 es un movimiento internacional dirigido por la Sociedad Escéptica de Merseyside que pretende sensibilizar a la opinión pública sobre qué es la homeopatía: una industria multimillonaria basada en unos rituales del siglo XVIII totalmente desacreditados desde hace décadas. Esta industria vende a los ciudadanos unos ‘tratamientos’ sin fundamento científico alguno y sin ningún tipo de evidencia creíble acerca de su eficacia más allá del efecto placebo.

A pesar de que suministrar pastillas de azúcar pueda parecer inocuo, en realidad el apoyo a pociones homeopáticas por parte de los servicios y profesionales sanitarios puede acarrear gravísimas consecuencias. En septiembre de 2010, un investigador de la BBC descubrió a varios homeópatas registrados administrando ‘alternativas’ ineficaces de la vacuna triple vírica, y, en 2009, Gloria Sam, una niña de sólo 9 meses, murió a causa de severas infecciones porque su eczema –una enfermedad habitualmente tratada por homeópatas- fue tratado con ‘remedios’ homeopáticos.

Michael Marshall concluye: “La homeopatía ha tenido más de dos siglos para demostrar su eficacia como tratamiento, pero los resultados siempre han sido negativos. Mientras tanto, hay gente a la que están engañando para creer que estas pastillas funcionan, en muchas ocasiones causando auténtico daño. Consideramos que esto es totalmente inaceptable, y el 5 de febrero vamos a demostrarlo públicamente”.

Para más información sobre el Reto 10:23 visita http://1023.org.uk o ponte en contacto con 1023es@gmail.com



Más información
Contacto nacional por correo electrónico o Twitter

viernes, 19 de noviembre de 2010

El remedio homeopático de la semana (X): ¡antimateria!


Leí una vez, no recuerdo dónde, que la homeopatía es "la ciencia del Siglo XXI". Lo que sí recuerdo es que la frase me pareció en su día exagerada (aunque hay que reconocer que algo de eso sí que hay), sobre todo teniendo en cuenta que, desde su creación a principios del siglo XIX, la evolución de la homeopatía ha consistido básicamente en modernizar el lenguaje con el que intentan justificar su incompatibilidad con los principios de la química, la física o la biología. Vamos, que donde antes decían que el agua retenía el "espíritu curativo" de la sustancia ahora hablan con todo desparpajo de "resonancia cuántica", "impronta energética" o "microestructuras magnéticas" y se quedan tan panchos.

Pero eso era lo que opinaba antes. Hoy, sin embargo, una noticia me ha hecho comprender que estaba profundamente equivocado, y que la homeopatía, en efecto, está muy por delante de no ya de lo que los homeópatas denominan, poniendo cara de asco mientras lo dicen, "medicina alopática", sino de las ramas más avanzadas de la física de partículas.

La noticia, procedente de la ciencia ortodoxa y oficial (ya saben, la mala) es esta:




los investigadores del experimento ALPHA describen en Nature cómo lograron producir 38 átomos de antihidrógeno y mantenerlos estables por una décima de segundo antes de que se esfumasen, todo un récord que permitirá estudiarlos por primera vez.

Y que

El material permitirá estudiar cómo se comporta la antimateria y saber si se confirma el actual marco teórico que rige la física de partículas.

Se trata, en fin, de una noticia de vanguardia, que ha copado y seguirá copando los titulares de numerosos medios de comunicación. Porque es lo último de lo último, ¿verdad?

Pues no. La homeopatía, como ciencia pionera y de vanguardia, ya había estado allí antes.

y como prueba, aquí tienen este escalofriante documento al que he tenido acceso después de una ardua investigación de dos segundos en Google:



Sí, pueden volverlo a leer si aún no se lo han creído.



Se trata, en efecto, de la "prueba" (o "prueba patogenética", como suelen denominarla por estos lares) de un remedio homeopático hecho con antimateria.

Me imagino que para ustedes, serviles lacayos de esa ciencia oficial que se empeña en creer en la gravedad, la conservación de la energía o la entropía, despreciando las visiones holísticas, integrales y de cuento de hadas, semejante documento será una bobada, ¿verdad? Pues se equivocan: en realidad es una completa gilipollez. Así que les ahorraré tener que pasar su pupilas cerradas de mente por el texto y les haré un pequeño resumen.

Cuenta Misha Norland, que firma el estudio, que

In the autumn of 1997, while facilitating a clinical workshop in San Diego for North American students of the School of Homœopathy, I was approached by Chris Kurtz, then on our distance learning programme and just completing his PhD at the University of San Diego, offering to bring me a vial containing anti-matter. "You cannot be serious!" I exclaimed. "Quite serious." he retorted, proceeding to edify me. Naturally, I said, "Yes.
[En otoño de 1997, mientras dirigía un taller clínico en San Diego para estudiantes norteamericanos de la Escuela de Homeopatía, habló con migo Chirs Kurtz, que en aquella época estaba en nuestro programa de enseñanza a distancia y completando sus estudios en la Universidad de San Diego, ofreciéndome un frasco que contenía antimateria. "¡No hablas en serio!", exclamé. "Totalmente en serio", contestó, dándome una explicación. Naturalmente, dije que sí].

¿Cuál era esa explicación?, se preguntarán ustedes. Bueno, y yo. Lo único que sabemos es que la antimateria, en forma de positrones, provenía de la desintegración radiactiva del Sodio-22, que es precisamente la fuente de la que los ha obtenido también el CERN. Lo malo es que que recolectar y confinar esos positrones no resulta nada fácil, entre otras razones porque el positronio (un átomo exótico compuesto de un protón y un positrón) es más bien inestable y efímero.

A no ser que uno sea homeópata, claro. Entonces basta con agarrarlos, meterlos en un frasquito y conservarlos (en lugar fresco y seco y fuera del alcance de los niños, claro) hasta su uso.

Uso que consistió, en este caso, en emplear la energía emitida por su desintegración para "impregnar" un frasquito de etanol, que a continuación fue "potenciado" hasta 30C (ya saben, diluyendo en agua y sacudiendo hasta que no quede ni una molécula del etanol original -14C- y luego diluyendo y sacudiendo más aún). Ah, y luego vertido en unas pildoritas de lactosa y puesto a la venta, no se crean:




Decía la noticia (me refiero a la seria, la del CERN) que los científicos esperan poder estudiar las propiedades de la antimateria. Bueno, serán las físicas, porque Misha Norland ya ha estudiado las curativas, las oníricas y hasta las poéticas. Las sistematizó en este cuadro, pero se pueden resumir en que... Bueno, no sé en qué. Vean, por ejemplo, las sensaciones que contaba la incauta técnico que "potenció" el mejunje:

The Hunter: being hunted. Explosive, Running Scared. Being pursued.
Fear and fascination by death.
Final acceptance of being slaughtered or killed, like a rabbit or a lamb, something innocent. Sacrifice.
Fear, anticipation in pit of stomach. Foreboding.
Heart pathology; breathlessness from irregular, inefficient, or weak heart beat.
Lingering disease. People with repeated strokes or heart attacks, whose life force is withdrawing and they are waiting for the next attack.
Feel like my hands are being tied up and bound, as if I have been kidnapped and am about to go through an ordeal.
Weakness, trembling of the hands, loss of power.
As if I am in a situation where a member of my family has been brutally killed or dismembered...
[El Cazador: siendo cazado. Explosivo. Corriendo aterrorizado. Siendo perseguido.
Miedo y fascinación por la muerte.
Aceptació final de ser descuartizado o matado, como un conejo o un cordero, algo inocente. Sacrificio.
Miedo, anticipación en la boca del estómago. Presentimiento.
Patología del corazón: sin respiración por latidos irregulares, ineficientes o débiles.
Enfermedad persistente. Gente con repetidos infartos o ataques al corazón, cuya fuerza vital se está retirando y que esperan el siguiente ataque.
Siento como si mis manos estuviesen siendo atadas e inmovilizadas, como si hubiera sido secuestrada y estuviese apunto de pasar por un suplicio.
Debilidad, temblor en las manos, pérdida de poder.
Como si estuviera en una situación donde un miembro de mi familia hubiera sido brutalmente asesinado o descuartizado...]

Y eso sin llegar a tomarse las pastillas (que si se las llega a tomar...). De hecho, la prueba estuvo acompañada incluso de fenómenos que casi podríamos llamar paranormales, como nos cuenta Misha en este otro escalofriante relato:

...I played back the recording, finding that as the tape progressed the images began to break up. As a latter prover delved into her sensations of contraction, as if squeezed into impossible denseness accompanied by a sense of having touched pure evil, the video tape image blanked out entirely. Her disembodied voice, however, continued to describe her descent into this darkest of places. I stopped the tape, running forwards, to find that the end, the last provers accounts were technically fine: perfectly clear images. I put in another tape: no problem. I put back the proving tape and rewound it to the position of the blanked out prover: sound without vision.
[...reproduje la grabación de vídeo, descubriendo que conforme avanzaba la cinta las imágenes se iban deteriorando. Mientras una de las sujetos de la prueba describía sus sensaciones de contracción(sic), la imagen del vídeo se oscureció completamente. Su voz incorpórea, sin embargo, continuó describiendo su descenso hasta el más oscuro de los lugares. Paré la cinta y la adelanté, descubriendo que el final (con) los relatos de los últimos sujetos era técnicamente perfecto: imágenes perfectamente claras. Puse otra cinta; ningún problema. Volví a poner la cinta de las pruebas y la rebobiné hasta la posición de la sujeto en negro (sin imagen): sonido sin visión].

¿Avería del aparato? ¿Algún cable mal puesto? ¿Que la cinta hizo esas cosas que hacían de vez en cuando las cintas de vídeo, justo en la parte más interesante de la película? Nada de eso. Como dice Misha,

I marvelled at the phenomenon of the intense psychic field which the recounting of the proving had generated interfering with the electronics or the tape in the camcorder.
[Me maravillé ante el fenómeno del intenso campo psíquico que el relato de la sujeto había generado, interfiriendo con la electrónica o la cinta en el grabador de vídeo].

Así, con un par de narices.

En fin, el relato completo lo tienen ustedes aquíaquí y aquí. No les hago un resumen sencillamente porque es imposible: cada uno de los sujetos de prueba experimentó sensaciones diferentes, como suele ocurrir. Por ejemplo, mientras uno decía que

Quisiera estar comiendo todo el rato.

Otro confesaba que

No puedo enfrentarme a las comidas, no tengo hambre.

Las sensaciones sombrías de unos se combinaban con el optimismo de otros, había quien se confesaba lleno de energía y deseando hacer ejercicio mientras que otro decía ser incapaz de bajar la escalera sin agarrarse al pasamanos. Y mientras uno decía que

No tengo ningún interés en el sexo.

Otro afirmaba que

Pienso en el sexo todo el día.

No consta, por cierto, si eran o no pareja uno del otro.

En fin, que lo único medianamente coherente que consta en todo el informe es que el remedio es enormemente potente (para qué, es otra cuestión), que de algún modo está "trifurcado" (algunos de los sujetos soñaron con el número tres o con tríos de cosas; otros no, pero bueno) y sobre todo que, según Misha,

The similarities between Positronium and Plutonium are very strong.
[Las similitudes entre el positronio y el plutonio son muy fuertes].

Porque, ¿qué se creían? También tienen su remedio hecho a base de plutonio. Pero esa es otra historia, y deberá ser contada en otra ocasión.

domingo, 17 de octubre de 2010

El remedio homeopático de la semana (IX): un acertijo.

Venga, un acertijo. Si alguien les dice que

es necesario equilibrar el “terreno de fondo” de los niños y niñas afectadas habitualmente por los piojos, para conseguir que sea su propio organismo el que les haga “inmunes” a estas desagradables plagas.

Los principales remedios homeopáticos que aconseja el Pediatra Homeópata Didier Grandgeorge, en estos casos, y entre los cuales debemos buscar aquél que más similitudes presente con el niño afectado (para ello pulsa sobre el remedio y accede a su cuadro completo, especialmente si el afectado no es un menor) son:

- Lachesis 15 ch – para niños celosos, que hablan sin parar, a quienes les molesta el calor, que no soportan la ropa ajustada y que siempre están metidos en lios.

- Psorinum 30 ch – para niños muy frioleros, que suelen presentar eccemas secos y que tienen miedo a ser abandonados.

- Arsenicum album 15 ch – para niños llenos de manías, meticulosos, frioleros con miedo a los microbios a quienes les horroriza tener piojos.

- Sulphur 15 ch – para niños calurosos, habitualmente sucios, a quienes nada les importa y con devoción por los dulces.

- Mercurius solubilis 15 ch – para niños que son los líderes de su grupo de amigos, de desarrollo precoz, con salivación muy abundante, que sudan mucho y que sienten devoción por la mantequilla.

 ¿Habla en serio o está de coña?

Aunque crean que la respuesta está aquí, en realidad está aquí.

jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Cómo que no tenemos ni idea?

domingo, 22 de agosto de 2010

El remedio homeopático de la semana (VIII): el teléfono móvil

Ya sabemos todos que uno de los grandes males de este mundo es la radiación electromagnética, especialmente la emitida por los teléfonos móviles, que es capaz de provocar en las personas expuestas a su maléfico influjo... bueno, mucho miedo. De hecho, las protestas que genera cualquier intento de instalar una antena de telefonía móvil solo son comparables a las que habría si de repente el barrio se quedase sin cobertura, y la presencia de este tipo de instalaciones desencadena terroríficas secuelas físicas en los habitantes de la zona. Y todo eso sin necesidad de enchufarlas siquiera.

En fin, que los teléfonos móviles son una cosa tan mala, malísima, que no sé cómo los venden sin cuernos ni rabo. Y menos mal que en alguna ciudad han tenido la precaución de obligar a sus fabricantes a advertir del nivel no ya de radiación, sino de radiactividad que emiten, que no es lo mismo pero suena aún más malo (al menos, para los de Europa Press, que ya sabemos el rigor que se gastan en estas cosas).

Pero como todos sabemos hay una rama de la pseudomedicina que no tiene el más mínimo problema a la hora de emplear con fines curativos las sustancias más peligrosas. De modo que aquí tienen, para solaz y pasmo de todos ustedes... (ahora tienen que ir a este enlace, pulsar el botón para potenciar el efecto dramático y volver rápidamente)

El remedio homeopático a base de teléfono móvil.

Pero vamos por partes. Probablemente al leer eso habrán pensado ustedes que el procedimiento de elaboración del mejunje empieza con algo como esto:


Para luego proceder a la dilución y sucusión del polvillo hasta que ya no quede ni, ejem, su recuerdo.

Pero no, la cosa es más sencilla. Como ya sabemos, para crear un producto homeopático no hace falta contar con un objeto físico, sino que puede hacerse simplemente con sus emanaciones, radiaciones o efluvios.  Bueno, y hasta sin ellos. De hecho, por lo visto incluso basta con escribir el nombre del remedio en un papelito y echarlo al agua para crearlo, lo cual sale ciertamente más barato que lo del vídeo. Pero bueno, también sale baratillo el método empleado, que consiste en lo siguiente:


Pedimos su colaboración a dos usuarios moderados de teléfonos móviles. Se entregó a cada uno de ellos una botella con cuatro gramos de lactosa adosada al teléfono móvil, y se tomó nota del número y la duración de las llamadas. También se les pidió que evitaran dejar el móvil y la lactosa adosada cerca de cualquier otra [fuente de] interferencia, como televisores, hornos microondas, etc.

Teléfono 1:
Modelo: Eriksson [sic] GH337
Digital
Operador: Cellnet
Exposición total a llamadas: 5 minutos.

Teléfono 2:
Modelo: Nokia 5.1
Digital
Operador: Orange
Exposición total a llamadas: 2 horas y 16 minutos.

Se mezclaron cantidades iguales del polvo de lactosa expuesto y se trituraron hasta 3C de acuerdo con las notas a pie de página del parágrafo 270 de la sexta edición del Organon. Se continuó la potentización en forma líquida hasta 30C.


Y a continuación se llevó a cabo la


¿Que qué es eso de "proving"? Pues como su nombre indica se trata de un ensayo, consistente en la ingestión de la sustancia original (o del remedio preparado con ella) por una serie de voluntarios sanos para observar el efecto que produce en ellos. Solo que, evidentemente, no es un ensayo normal, sino homeopático, de modo que se concentra no tanto en los efectos físicos (que como pueden imaginar son psicosomáticos o puramente inexistentes) sino en los "mentales": emociones, pensamientos que les vienen a la cabeza o incluso sueños, que son alegremente atribuidos al espíritu terapéutico del remedio.

Y, por cierto, si al leer eso de que se trata de observar los efectos que produce el remedio en individuos sanos les ha venido a la cabeza alguna de las excusas que los homeópatas esgrimieron para intentar justificar el "fracaso" de nuestro placebocidio... bueno, es que tienen buena memoria.

Sea como sea, aquellas "experiencias", debidamente recopiladas y sistematizadas (también a la peculiar manera de la homeopatía, claro) permiten elaborar una serie de "indicaciones terapéuticas" del potingue. Todo lo cual se reúne en un bonito documento que, sorprendentemente, no pretende en absoluto hacer reír.

Aunque en casos como este lo logre plenamente.

Y como el documento original, además de tratarse de un archivo de Word, está en inglés y cuenta con nada menos que cincuenta páginas, me limitaré a hacerles un rápido resumen. Aunque, claro, si tienen ustedes espíritu masoquista curiosidad, siempre pueden descargárselo aquí.

Pero vamos al grano. Según el escalofriante testimonio de las sujetos de prueba (que eran todas mujeres), el remedio despeja la mente y fortalece el intelecto:


Siento una gran claridad mental en el trabajo esta mañana.

Conduciendo a casa desde el trabajo vi un pueblo que nunca había notado antes.

Me siento alerta y responsable al despertarme.


O no:


Encuentro muy difícil concentrarme. Tecleo mal, y encuentro dificultades para pulsar las teclas correctas.

He llamado a mi supervisor. Me ha costado mucho encontrar las teclas de los números que tenía que marcar. He tenido que recitarlos en voz alta.

Confusa. He llamado "coliflor" a un pepino.

De hecho, el remedio puede producir despiste y torpeza incluso antes de empezar a tomarlo:

A punto de tomar el remedio. Pánico momentáneo: ¿dónde está el remedio? Encuentro la botella, quito la tapa. Los gránulos están atascados y no puedo sacarlos de la botella. 

Pero no todo van a ser malas noticias. Por ejemplo, el remedio mejora el humor:

Durante el almuerzo he tenido un ataque de risa, que se convirtió en una sucesión de risitas que no pude controlar. 

Risa tonta. ¡Es todo tan divertido! 

O no:

Me he vuelto muy sensible y un poco llorona.

Me he sentido muy deprimida esta tarde, con ánimo casi suicida, pero mejor por la noche y tras tomar alcohol. 

De hecho, incluso puede volver a las pacientes más hurañas y gruñonas:

Fin de semana del college. Me he encontrado yéndome a la fila del fondo, en apariencia para apartarme del sol, pero en parte porque quería esconderme.

Conforme avanzaba el fin de semana me sentía más y más en mi propio planeta. Me sentía muy sola.

Y hasta racistas:

Sentimientos de intenso odio hacia las razas [distintas a la suya, claro] y los extranjeros. No era cosa de su color, simplemente me disgustaba todo. 

O no:

Me siento más preparada de lo normal para expresar mis opiniones.

Siento más confianza en mí misma. Cuando hablo con gente de fuera de mi familia siento que estoy diciendo las cosas que debo decir en lugar de comentarios tontos. Estoy disfrutando de esta sensación.

Al marcharme de la fiesta besé y abracé a esa mujer con la que solo había intercambiado cuatro o cinco frases, a pesar de que había allí muchas personas a las que conozco mejor. Me he dado cuenta de que necesito conectar con la gente, comunicarme a un nivel más significativo.

 Y claro, con tanta necesidad de comunicación no es raro que pasen cosas como que

Sigo teniendo destellos visuales de axones y dendritas [sic], y un gran teléfono marrón colocado en un ángulo de 45 grados. Hay un montón de botones, y sé que he grabado en él todos los números de teléfono de la gente que conozco, y me da miedo pensar que se borren.

Las pacientes se sienten irritables:


Gran estallido de cólera esta mañana. He lanzado platos contra la pared. Estaba fuera de mí por la rabia. 

O no:

Me siento muy calmada con mis niños. Muy bonito. Solo puedo describirlo como calma y autoconfianza, como si tuviera más control sobre mí.

 El remedio causa retraso en la regla:


El mes empezó ocho días tarde.

O no:

El período se adelantó seis días.

Dolores musculares:

Siento un extraño dolor agudo en mi pierna derecha, justo sobre la rodilla, en el músculo.

O no:

He notado que el músculo de mi pantorrilla izquierda ya no me duele. Me dolía desde 1984. 

Y, en fin, pérdida de sueño:

Conseguir dormir resultó muy difícil. No me siento muy descansada esta mañana.

O no:

Dormí increíblemente bien anoche, muy profundamente. Me siento razonablemente descansada. 


Como recordarán, según los principios de la homeopatía el remedio cura en un enfermo los mismos síntomas que produce en una persona sana. De modo que si experimenta usted alguno de aquellos síntomas, o de estos otros:


Me lavé los dientes en el cuarto de baño equivocado.

Me siento muy consciente de la forma de mi cabeza.

Extraña sensación en el molar inferior izquierdo.

Me pica un punto de la piel, en la zona de las costillas inferiores, a la derecha, tras darme una ducha caliente.

He tenido ganas de tomar cohcolate recientemente, cosa que no suele pasarme.

He notado que mi orina tiene más color de mermelada [sic] que lo habitual.

O no:

Algo está mal pero no sé qué.

O incluso si experimenta otros, ejem, "síntomas":

Siento la sensación de que no quiero seguir estando constreñida o ligada legalmente a otra persona.

Ya sabe: los puede solucionar con un poco de radiación de teléfono móvil a 30C.

O no:

Le conté a mi marido lo que estaba pasando y los síntomas desaparecieron.

 ¡Dos sorbos de vino tinto y todos los síntomas de la cabeza han mejorado!


Nota: Conocí este "ensayo", por llamarlo de alguna manera, gracias a Rob Hinkley. En cuanto a la idea, también por llamarla de alguna manera, de crear remedios homeopáticos escribiendo el nombre en un papel y echándolo al agua, me facilitó el enlace Kash Farooq, que por cierto también está realizando su propia recopilación de remedios estrafalarios. Visiten sus blogs, que merece la pena.